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Metodología UE para medición de residuos alimentarios

El pasado 27 de septiembre se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea la Decisión Delegada (UE) 2019/1597 de 3 de mayo de 2019, por la que la Comisión Europea complementa la directiva de residuos en lo que concierne a una metodología común y a los requisitos mínimos de calidad para la medición uniforme de los residuos alimentarios.

Es una decisión muy relevante, puesto que obliga, por fin, a los estados miembros a cuantificar los residuos alimentarios bajo una misma metodología. En esta entrada se resumen los aspectos más relevantes.

Consideraciones previas

Primero es importante recordar lo que la UE considera “residuo alimentario”, un concepto que desde el punto de vista es normativo es muy reciente, y que se describió en una entrada previa. Sobre todo es importante recordar lo que queda fuera del concepto y por lo tanto del ámbito de esta decisión. Así, la Decisión señala que:

  • Los residuos alimentarios no comprenden las pérdidas en las fases de la cadena alimentaria en las que determinados productos aún no se han convertido en alimentos. Es decir, lo que no ha sido (normativamente) alimento, no podrá convertirse en residuo alimentario. Esto hacer referencia a las plantas comestibles que quedan el campo sin consechar.
  • Tampoco comprenden los subproductos de la producción de alimentos, tal y como se definen los subproductos en la directiva de residuos.
  • Tampoco se deben medir como residuos alimentarios aquellas sustancias a base de plantas de la industria agroalimentaria y los alimentos de origen no animal que ya no estén destinados al consumo humano, sino que son utilizadas como materias primas para piensos. No obstante, hay que resaltar que la Decisión señala que la información sobre estas sustancias “es importante para la comprensión de los flujos de materiales relacionados con los alimentos y puede ser útil para planificar una política específica de prevención de residuos alimentarios“. La Decisión indica que el aporte de esta información por parte de los estados es voluntaria (ver más abajo).

Ámbito de aplicación de la medición de los residuos alimentarios

La medición se debe hacer por separado en las siguientes fases de la cadena alimentaria:

        • Producción primaria
        • Transformación y producción
        • Venta al por menor y otras formas de distribución de alimentos
        • Restaurantes y servicios de comidas
        • Hogares

Estas fases están mencionadas en el anexo I. En el anexo II aparecen códigos de la lista europea de residuos que suelen incluir residuos alimentarios, aunque también pueden usarse otros códigos de residuos siempre que los mismos incluyan residuos alimentarios.

Además de lo señalado en las consideraciones previas hay también sustancias que no deben medirse como residuos alimentarios, como son los materiales no alimentarios que estén mezclados con residuos alimentarios en el momento de la recogida, los residuos alimentarios desechados como aguas residuales o mezclados con ellas, los residuos alimentarios recogidos en los envases clasificados en el código de residuos “15 01. Envases”, o los recogidos con residuos de código “20 03 03. residuos de limpieza viaria”, etc.

Metodología para la medición de los residuos alimentarios

  • ¿Qué periodo de tiempo de considerarse en cada medición?: un año civil completo.
  • ¿Cada cuánto tiempo?: los estados miembros deberán medir en cada fase al menos una vez cada cuatro años.
  • ¿Qué unidades deben emplearse?: toneladas métricas de masa fresca.
  • ¿Qué metodología debe emplearse?: la establecida en el anexo III, o, en su defecto en el  anexo IV.

En el anexo III se señalan una serie de métodos de medición de residuos, a emplear de forma individual o combinada, en cada fase de la cadena alimentaria. Estos métodos vienen a ser los que aperecen descritos o nombrados en sistemas de referencia en la cuantificación de las pérdidas y desperdicio de alimentos (PDA) o de residuos alimentarios, que ya han sido tratados en entradas anteriores: el protocolo PDA o en el manual FUSIONS. Son los siguientes:

        1. Medición directa
        2. Balances de masa
        3. Análisis de composición de residuos
        4. Recuento/escaneo
        5. Registros
        6. Cuestionarios y entrevistas
        7. Coeficientes y estadísticas de producción

Métodos de medición tal y como aparecen recogidos en el anexo III

Medición voluntaria

Finalmente, en el artículo 3 la decisión señala que los estados podrán medir y proporcionar más datos relacionados con los niveles de residuos alimentarios y con la prevención de los mismos, como por ejemplo:

  • La parte de los residuos alimentarios que se consideran partes de alimentos destinados a ser ingeridos por seres humanos. Hay que recordar que la definición de la UE de residuo alimentario incluye tanto las partes comestibles como las no comestibles. Se entiende de este punto, que la comisión considera interesante (aunque no obligatorio) aportar de forma adicional información específica sobre las partes comestibles, que son las contempladas la FAO cuando habla de las “pérdidas y desperdicio de alimentos”.
  • Las cantidades de alimentos redistribuidos para el consumo humano, a través de bancos de alimentos y otras entidades similares.
  • Como ya se ha señalado antes, las cantidades de alimentos redirigidas a la alimentación animal a través de su transformación en piensos.
  • Las cantidades de alimentos desechados como aguas residuales o mezclados con ellas.

Informe técnico y guía para cuantificar la pérdida y desperdicio de alimentos

La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), es un organismo intergubernamental de Canadá, EEUU y México creado en 1994 a raíz del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN),  paralelo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Muy recientemente, en el marco del Plan Operativo 2017-2018 y del proyecto Medición y mitigación de la pérdida y el desperdicio de alimentos, la CCA ha publicado dos documentos complementarios dirigidos a facilitar la cuantificación de la pérdida y desperdicio de alimentos (PDA) por parte de establecimientos, organizaciones, empresas y gobiernos.

Se trata de un informe técnico y de una guía práctica:

CEC (2019). Technical Report: Quantifying Food Loss and Waste and Its Impacts. Commission for Environmental Cooperation, Montreal, 129 pp.

CCA (2019), Por qué y cómo cuantificar la pérdida y el desperdicio de alimentos: guía práctica, Comisión para la Cooperación Ambiental, Montreal, 72 pp.

Ambos documentos toman como referencia básica el Estándar PDA y sus métodos de medición de PDA (WRI, 2016). El informe, disponible solo en inglés, analiza los métodos para cuantificar la PDA y los excedentes alimentarios en toda la cadena de suministro, asi como los enfoques para estimar los impactos ambientales, financieros y sociales resultantes. La guía, disponible en español, es un documento más práctico. Trata de describir paso a paso la forma en que empresas y gobiernos pueden poner en marcha el proceso para medir la PDA. En ella se abordan los siguientes temas:

  • Por qué cuantificar la pérdida y el desperdicio de alimentos.
  •  Justificación financiera y ambiental: cómo determinar la viabilidad de las iniciativas de medición y reducción de la PDA.
  • Superación de barreras y obstáculos comunes.
  • Rastreo de las causas de la pérdida y el desperdicio de alimentos.
  • Conversión de indicadores para medir otros efectos de índole económica, medioambiental y social.
  • Selección de un método de medición.

En la guía se hacen recomendaciones específicas para los distintos sectores de la cadena de suministro (producción primaria, procesamiento o transformación y manufactura, distribución y venta mayorista y al detalle, servicios almentarios, sector doméstico) indicando en cada caso qué métodos de medición es recomendable utilizar, ya sea para obtener nuevos datos sobre PDA, ya sea para hacer cuantificaciones en base a datos ya disponibles.

En un apéndice la guía incluye una descripción de cada uno de los métodos:

  1. Diarios o bitácoras
  2. Medición directa
  3. Entrevistas y encuestas
  4. Balance de masas
  5. Datos sustitutos o indirectos
  6. Registros
  7. Análisis de la composición de los desechos

Manual FUSIONS para cuantificar “food waste”

Resulta evidente que se hace necesario disponer de métodos apropiados y aceptados que permitan cuantificar, monitorizar en el tiempo y comparar datos relativos a las pérdidas y desperdicio de alimentos y/o residuos alimentarios.

En este terreno, las dos iniciativas probablemente más sólidas y con un carácter más internacional son el “Estándar PDA” (WRI, 2016), que se describió en dos entradas previas, y el descrito en esta entrada, el “Food waste quantification manual to monitor food waste amounts and progression”, en adelante Manual FUSIONS publicado también en 2016 en el marco del proyecto UE “Reducing food waste through social innovation”.

Ambos protocolos se fueron desarrollando casi simultáneamente. FUSIONS participó en el proceso de creación del Estándar PDA, y en el propio Manual FUSIONS aparecen repetidas referencias al Estándar PDA. Por ello, ambos protocolos tienen bastantes similaridades pero también algunas diferencias, que vamos a tratar de resaltar aquí.

Estandar PDA vs Manual de cuantificación FUSIONS Fuente: traducido a partir de FUSIONS (2016) – Food waste quantification manual to monitor food waste amounts and progression

¿Hacia quién van orientados ambos protocolos?

El Estándar PDA persigue que exista una norma global de referencia que permita cuantificar y publicar datos sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos de acuerdo a unos requisitos y procedimientos universalmente aceptados. Está dirigida a cualquier tipo de entidad, pública o privada, de cualquier tamaño: un gobierno, un municipio, una región, una empresa de cualquier tipo, ONGs, centros educativos, etc.

El Manual FUSIONS está dirigido principalmente a las autoridades competentes de los Estados Miembros de la UE, y pretende servir de guía para:

  1. Cuantificar los residuos alimentarios en cada sector de la cadena alimentaria
  2. Combinar las cuantificaciones sectoriales
  3. Informar de los resultados obtenidos en estudios nacionales de cuantificación de residuos alimentarios de una forma consistente y comparable.

¿Definen lo que se debe o no cuantificar?

El Estándar FDA no fija una definición concreta, sino que señala que cada entidad debe
decidir qué materiales cuantifica (las partes comestibles o alimentos, las partes no comestibles, o las dos cosas).

El Manual FUSIONS por su parte, sí establece una definición de “food waste”, que es la definición FUSIONS (2014), descrita en una entrada anterior.  En ella se contemplan tanto las partes comestibles (food) como las no comestibles, que “salen” de la cadena alimentaria.

¿Qué destinos de los materiales se contemplan?

Ambos protocolos contemplan básicamente los mismos posibles destinos de los materiales analizados, con algunos matices que aparecen en la tabla siguiente:

Destinos PDA vs FUSIONS

Destinos FUSIONS vs Destinos del Estándar PDA. Fuente: traducido a partir de FUSIONS (2016) – Food waste quantification manual to monitor food waste amounts and progression

Una cuestión importante en este punto es recordar que la definición FUSIONS de “food waste” excluye de la misma aquellos materiales que se dirigen a los destinos B1 y B2, y define para ambos otra categoría distinta (“valorisation and conversion”). Por ello, estrictamente hablando, un estudio de cuantificación de residuos alimentarios que siguiera el Manual FUSIONS no incluiría dicha categoría.

No obstante, el propio manual realiza una recomendación opicional señalando que la inclusión en el estudio de los destinos B1 y B2, puede ser interesante de cara a obtener una imagen completa de los flujos de materiales y comprobar las cantidades obtenidas de manera coherente.

¿Establecen los métodos de cuantificación a aplicar?

Ambos protocolos proponen (pero no imponen) los mismos 10 métodos de cuantificación (peso directo, contaje, análisis de composición de residuos, balances de materia, encuestas, etc.). En el manual FUSIONS estos métodos se describen muy brevemente, mientras que el Estándar PDA lo hace en detalle en un documento adjunto (WRI, 2016. Guidance on FLW quantification methods).

¿Establecen recomendaciones específicas para los distintos eslabones de la cadena alimentaria?

El estándar PDA está dirigido a cualquier entidad de cualquier sector, y no hace especial hincapié en recomendaciones sectoriales. Por su parte en el Manual FUSIONS los capítulos 4 a 9 están dedicados a hacer recomendaciones para la aplicación del mismo en:

  • Cap. 4. Estudios nacionales de cuantificación de residuos alimentarios (NFWQS: National Food Waste Quantification Study)
  • Cap. 5. Producción primaria (agricultura, ganadería, acuacultura, pesca)
  • Cap. 6. Procesamiento y manufactura
  • Cap. 7. Distribución mayorista y minorista
  • Cap. 8. Hostelería, restauración y catering
  • Cap. 9. Hogares

Combiene señalar para acabar que el  propio Manual FUSIONS dice que si bien no está diseñado como procedimiento operativo para la cuantificación in situ de los residuos alimentarios (por ejemplo en una industria alimentaria, un restaurante, una explotación agrícola o ganadera, etc.), las recomendaciones sectoriales que describe pueden ser muy útiles con dicho fin.

En este sentido, el uso combinado del Estándar PDA junto a las recomendaciones del Manual FUSIONS puede ser la mejor opción.

Referencias

 

 

 

 

 

España Circular 2030 y el sistema alimentario

Recientemente el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) ha presentado el borrador para información pública de la Estrategia española de economía circular” (EEEC).

El sector de la agroalimentación es uno de los sectores prioritarios de la estrategia, junto al de la construcción, el sector industrial, el de bienes de consumo y el del turismo.

La estrategia se debe desarrollar a partir de Planes de Acción, el primero de ellos el correspondiente al periodo 2018-2020. Este plan describe 8 ejes de actuación en los que se contemplan un total de 70 actuaciones. Hay 5 ejes específicos (producción y diseño, consumo, gestión de residuos, materias primas secundarias, reutilización del agua) y 3 de carácter transversal (investigación, innovación y competitividad, sensibilización y participación, empleo y formación). La dotación presupuestaria total está estimada en cerca de 837 millones de euros, repartidos como se puede ver en la segunda figura 2.

Figura 1. Ejes de actuación de la Estrategia Española de Economía Circular. Fuente: MAPAMA (2018). España Circular 2030

Figura 2. Distribución por ejes del presupuesto del Plan de Acción 2018-2020 Fuente: elaborado a partir de MAPAMA (2018). España Circular 2030


PRINCIPALES ACTUACIONES EN CUANTO A LOS RESIDUOS Y DESPERDICIO ALIMENTARIOS

Primero destacamos los ejes y las actuaciones más vinculadas al sector alimentario que tienen relación clara con la lucha contra la pérdida y desperdicio de alimentos y con la prevención y gestión de residuos alimentarios.

Eje 1. Producción y diseño

Actuación 8 – Integración Sistema EMAS en políticas sectoriales

La aplicación de un sistema de gestión medioambiental en cualquier empresa, está en vinculada directamente con la prevención de la generación de residuos y otros impactos ambientales (a través de la optimización de su provisión de materias primas, el procesamiento de las mismas, el consumo de agua y energía, etc.) y la mejora de la gestión de los residuos que finalmente se generen.Esta actuación busca lograr una mayor implantación del sistema de gestión medioambiental europeo EMAS tratanto de de integrarlo en el resto de políticas ambientales sectoriales que haga la Administración General del Estado.

Actuación 9 – Fomento de la sostenibilidad integral de la industria agroalimentaria.

El origen de esta actuación es el Programa de Sostenibilidad de la Industria Agroalimentaria puesto en marcha en 2015 con un horizonte de dos años. La EEEC buscaría dar uso a las herramientas puestas en marcha a través de este programa, concretamente  la red REDSOSTAL, el cuestionario de autoevaluación eSIAB, y el Decálogo de la sostenibilidad integral. De algunas de estas cuestiones ya se habló en una entrada anterior.Eje 2. Consumo

Actuación 15. Implementación de la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio” 2017-2020

Se señala que hay que dar continuidad a la estrategia contra el desperdicio puesta en marcha en 2013, centrando los “esfuerzos  en aquellos aspectos que anteriormente han tenido un menor desarrollo”. No aparecen descritos objetivos cuantitativos concretos, más allá de señalar que desde la UE, la propuesta de reforma de la Directiva Marco de Residuos pide a los estados que:

  • Reduzcan el despilfarro de alimentos en cada fase de la cadena alimentaria.
  • Lleven a cabo un seguimiento de los niveles de residuos alimentarios.
  • Presenten informes con el fin de facilitar el intercambio entre los agentes sobre los progresos realizados.

Logo Mas alim menos desp

Dada su ubicación en el eje consumo, se podría interpretar que los esfuerzos desde la administración del estado en la lucha contra el desperdicio alimentario se orientarán prioritariamente en las etapas finales de la cadena alimentaria.

Eje 3. Gestión de residuos

Actuación 20. Revisiones normativas

La estrategia señala que el “paquete de economía circular” de la Comisión Europea en 2015 incluye la revisión de directivas en materia de residuos (la directiva Marco de Residuos, la de envases y residuos de envases, la de vertido de residuos y la de vertederos) que implicarán su transposición a la normativa española. Esto afectará directa o indirectamente a los residuos alimentarios.

Por ejemplo el proyecto de la Directiva Marco de residuos establece objetivos para la reutilización y reciclado de residuos municipales para 2025 (60 %) y 2030 (65 %).

Eje 4. Mercado de materias primas secundarias

Actuación 31. Declaración y fomento de subproductos

En este punto se hace hincapié en el uso de subproductos en el sector de la alimentación animal, sector “que presenta una gran dependencia de la importación de materias primas”. La actuación perseguiría aumentar el actual 29 % de materias primas provenientes del reaprovechamiento de desechos de distintas etapas del sector agroalimentario señalando las siguientes:

  • Primera etapa: residuos de producción y subproductos de las industrias agroalimentarias.
  • Segunda etapa: incorporación de “antiguos alimentos” de las industrias y la distribución.
  • Tercera etapa: destríos de la producción primaria (principalmente fruta y verdura).

Subproductos de la industria alimentaria (patatas, restos de zanahoria y de brócoli) en la nave de recepción de la empresa TRASA, a la espera de su procesamiento para la obtención de ensilados para alimentación animal.


OTRAS ACTUACIONES IMPORTANTES PARA EL SECTOR AGROALIMENTARIO

En la EEEC aparecen otras actuaciones no tan directamente orientadas a la prevención/residuos alimentarios o a la lucha contra el desperdicio de alimentos pero también muy importantes de cara a aumentar la sostenibilidad del sector agroalimentario y enmarcarlo dentro del ámbito general de una economía circular:

Eje 5. Reutilización del agua

Este eje de actuación es con diferencia el más importante de del Plan de Acción 2018-2020, puesto que contaría con más de la mitad de la previsión presupuestaria del mismo.

Busca reducir la huella hídrica de la economía a través de la reutilización de aguas residuales. Plantea actuaciones encaminadas a “eliminar las barreras legislativas existentes” (actuaciones 38 y 39) para dicha reutilización; a apoyar proyectos de regadío que tengan como recurso las aguas residuales (actuación 40), a revisar esta cuestión en los Planes Hidrológicos de Cuenca (actuación 41), el fomento de trabajos de investigación en este ámbito (actuación 42), etc.

Eje 1. Producción y diseño

La actuación 7 (Fomento de la etiqueta ecológica europea ECOLABEL) incluye impulsar la “contratación pública verde”. Existen ya grupos de trabajo para establecer los criterios correspondientes en distintos ámbitos, entre ellos los servicios de alimentación y marketing.La actuación 10 persigue el apoyo a la producción ecológica de alimentos. El MAPAMA ha elaborado una estrategia al respecto con 36 lineas de actuación y más de 100 medidas.

Eje 3. Gestión de residuos

En este eje hay diversas actuaciones de carácter transversal que evidentemente afectan a la prevención y gestión de residuos alimentarios, que tienen que ver con el desarrollo y revisión del Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) y el Programa Estatal de Prevención de Residuos (actuación 20), con aspectos impositivos en materia de residuos (actuaciones 25 y 26), o con la identificación de una red de laboratorios de referencia para el análisis de residuos (actuación 27), entre otras.

Las actuaciones 28 y 29 tienen que ver específicamente con la protección y recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas marinos a través de la recogida de residuos (“pesca de basuras marinas”).

Eje 4. Mercado de materias primas secundarias

La actuación 35 trata sobre la clarificación de los procesos de reciclado autorizados que permitan la utilización de materiales y objetos de plástico reciclados para entrar en contacto con alimentos.


OTRAS ACTUACIONES DE CARÁCTER TRANSVERSAL

Finalmente hay que señalar que el Plan de Acción 2018-2020 en sus ejes 6, 7 y 8, presentan un buen número de actuaciones (de la 43 a la 70) encaminadas a fomentar la realización de proyectos de investigación (y la transferencia de resultados) enfocados desde múltiples ángulos hacia la transición hacia una economía circular, aumentar la sensibilización y participación de la sociedad en su conjunto (sector público y sector privado, incluyendo al tejido empresarial, agentes sociales, y organizaciones y asociaciones comprometidas con el medio ambiente) en dicha transición; e impulsar políticas de educación, empleo y formación que permitan generar unos recursos humanos cualificados en las capacidades específicas (“empleo verde”) que esta nueva economía circular va a requerir.

El sector agroalimentario, como el resto de sectores contemplados en la estrategia, deberá ser objeto de estas actuaciones.